“Aceptamos el amor que creemos merecer”

¿Qué tiene de real esta frase?

Me gusta decir que el amor es un arte y como tal puede traerse incorporado naturalmente, pero lo principal hay que aprenderlo.

En el momento que debemos elegir con quien empezar una relación sentimental o sexual, se ponen en juego muchos factores de los que no somos conscientes. La idea del amor es la resultante de nuestra primera experiencia en dicha materia, esta se da en la infancia en relación a nuestros padres y se le van sumando las experiencias vividas, hasta llegar a configurar nuestras necesidades. Esto afecta directamente a la formación de nuestra personalidad y la autoestima.

Personalidad: Conjunto de rasgos y cualidades que configuran la forma de ser de una persona y la diferencian de las demás.

Autoestima: Conjunto de percepciones, pensamientos, evaluaciones y sentimientos dirigidos hacia nosotros mismos.

Tanto la personalidad como la autoestima son determinantes a la hora de decidir. Entonces nos embarcamos en la búsqueda tomando como referencias ese cariño que vemos, que recibimos, que anhelamos, que nos piden o que nos niegan. Aunque no sabemos conscientemente cuales son nuestras expectativas, inconscientemente nos generamos un modelo y buscamos que nuestra futura pareja las cumpla.

Por ejemplo: una persona que ha sido en su infancia tratada con desapego, buscará una persona distante con quien relacionarse, esto no se va a dar en todos los casos, pero teniendo en cuenta que nuestra memoria emocional tiende a repetir patrones o en menor porcentaje a evitarlos, podemos decir que es muy acertada la afirmación.

Hablando en términos medicinales, nuestro cerebro tiene una zona subcortical, donde trabajan las emociones y una cortical, que se dedica a procesos lógicos y racionales. Cuando decidimos con quien empezar una relación, nuestra zona subcortical entra en juego y va a depender de toda la información que haya en nuestra psique para determinar esa elección.  Eso explica la razón de que muchas personas elijan a quienes les van a terminar haciendo sufrir. Si en el fondo crees que te mereces que te castiguen, el impulso de lanzarte a los brazos de quien te puede dar ese castigo va a ser incontenible. O si  piensas que no mereces estar con nadie, buscarás la forma de boicotear una tras otra tus relaciones y quedarte solo/a. Si por el contrario creciste y te formaste en un ambiente sano y transitaste tus primeros vínculos con el debido apego, definitivamente tu autoestima es alta y vas a buscar una persona que te valore así como tú lo haces. Tienes que quererte tanto como para exigir que te quieran sin condiciones y no conformarte con menos. Valorarás al final de la elección, a aquella persona que te acepte con tus virtudes y tus defectos, con esas imperfecciones que te hacen único/a y que en definitiva son cicatrices de vida, que solo pueden sanar con amor. 

Beneficios de hacer la cama todas las mañanas

¿Crees que de verdad tiene beneficios hacer la cama por las mañanas?

Hacer la cama, es una de las primeras tareas que nos imponen nuestros padres cuando somos pequeños. A pesar de que para realizarla, solo se necesitan un par de minutos, muchos de nosotros empezamos el día sin haber cumplido con dicha tarea.

Varios estudios han concluido que son muchos los beneficios de tender la cama por las mañanas. Al comenzar el día cumpliendo esta sencilla tarea, habremos completado la primera de ellas. Esto hace que nuestro cerebro envíe un mensaje de bienestar y satisfacción que influye positivamente en el resto del día, volviéndonos mas productivos y alentándonos a concluir una tras otra, las tareas restantes.

Se reducen notoriamente las alergias ya que al sacudir las sábanas y cubrirlas, evitamos la contaminación de las mismas, ya que disminuyen los alérgenos tales como ácaros ,polvo y los pelos de nuestras mascotas, que por cierto si las tenemos sabemos que suelen ocupar nuestra cama gran parte del día. 

Hay quienes sostienen que aumenta nuestra alegría, ya que todo hábito que tenga que ver con la higiene y el orden, repercuten en nuestro estado de ánimo, dejándonos una sensación de plenitud tanto física como emocional.

Nuestro cerebro se distiende al haber concluido la primera tarea del día y logra ponerse en modo automático y así relajarse para poder enfrentar la rigurosa lista con mas calma, pero con la convicción de que es posible concluirlas.

Otro de los beneficios de hacer nuestra cama que tiene que ver también con el orden, es que si vemos nuestra cama tendida, trataremos de mantener todo el entorno ordenado, motivando así el deseo de realizar mas tareas, ya sean las de limpieza y orden, como las de deshacernos de objetos o ropa que ya no utilizamos, multiplicando así la sensación de bienestar generada por el hecho de tender nuestra cama.

Disminuye el estrés, aunque pueda parecer increíble es así. No hay nada mas estresante que llegar a casa, luego de una jornada laboral extensa, y encontrase con la cama revuelta y el dormitorio desordenado, esto hace que los niveles de cortisol o estrés aumenten. Por el contrario cuando encontramos un lugar ordenado y limpio solemos distendernos rápidamente.

Mejora considerablemente nuestra autoestima, esto se debe a que nos sentimos satisfechos a medida que vamos cumpliendo nuestros objetivos, sea cual fuera la magnitud de estos, cuando hemos concluido con uno de ellos, esto nos hace sentir mas plenos y mucho mejor con nosotros mismos.

Y por último, uno de los beneficios mas placenteros de este hábito, es poder disfrutar después de un día extenuante, de dormir en la comodidad de una cama, con sábanas perfectamente estiradas y frescas. Está comprobado que mejora la calidad y la cantidad del sueño, esto se relaciona tanto con que las arrugas , el orden de la ropa de cama en general y la almohada esponjosa, afectan directamente la comodidad a la hora de tener un descanso reparador.

En definitiva, llegamos a la conclusión de que existe en esa simple acción, un cambio de energía que nos genera sentimientos de paz y plenitud entre otros, beneficiando así nuestro desempeño en todas las áreas de la vida.

Desilusión

Dicen que la desilusión es la tercera emoción que experimenta un ser humano en la vida, en primer lugar está el amor y en segundo lugar el arrepentimiento.

Lo difícil de desilusionarse no es superar la desilusión , si no volver a confiar en uno mismo y en los demás, volver a abrirse , a sentirse seguro a la hora de emprender ese nuevo reto, y a vencer los miedos para volver a ponerse en acción. Lo que también resulta difícil es reconocer que ante éste tipo de situaciones a veces nos sentimos extraños en nuestro propio mundo, rodeados de personas falsas, deshonestas o quizás simplemente confundidas, por que no debemos olvidar que al fin del cabo somos seres humanos. Esto nos lleva ineludiblemente a cuestionarnos: ¿ somos nosotros los equivocados ? …

Hay quienes nos hacen sentir culpables de nuestra propia desilusión, argumentando que depositamos, ya sea en nosotros mismos ( en el caso de los deportistas) o en los demás ( en el caso de relaciones de amistad, familiares, o sentimentales en general ) la confianza de que todo va a salir acorde a nuestros necesidades o emociones. ¿Pero no es acaso eso lo que debería esperarse?

Los sicólogos dicen que lo primero que debe aprender un atleta para llegar a ser un buen competidor, es a lidiar con la desilusión. Ya que tanto en la vida, como en cualquier deporte de competición, siempre existirá un ganador y un perdedor. Yo pienso que por más duros y fuertes que seamos, tarde o temprano nos toca lidiar con ese sentimiento. ¿Porqué sucede esto? Por que erróneamente nos convencen desde temprana edad , de que si uno se esfuerza y da lo mejor de sí en un deporte o una carrera, el éxito está asegurado, o que si uno cuida a la persona que quiere y le brinda todo su amor, va a recibir lo mismo de ésta . Y esto es totalmente falso ,en el caso del deporte existen factores externos, como las lesiones entre otros, que pueden jugarnos en contra, y por más esfuerzo y empeño que se haya puesto en la preparación para la competencia , se vería truncado nuestro triunfo por esa fatalidad del destino. Y en la arena de la vida, en donde se ponen en juego las emociones más profundas y nos volvemos aún más vulnerables, nadie nos explicó lo especialmente imperfectas que pueden llegar a ser las personas. Y que ese lienzo blanco, que empezamos a pintar de cero cuando comienza una historia, se pinta de a dos, y que nuestro corazón y sus emociones pueden querer darle los más intensos colores, pero a su vez ese otro ser puede no estar en la misma sintonía. “Por que el amarillo intenso de mi sol, que refleja mi alegría y el brillo deslumbrante de mis sentimientos, puede ser el gris de tu oscura nube que refleja la vibración de tu alma, no por que ésta no sepa brillar, si no que la mía no sabe como encenderla, por que seguramente no estén destinadas a unirse”. La vida está llena de matices y está en nosotros comprender que los seres humanos tenemos formas de relacionarnos que distan enormemente unas de otras.

El verdadero regalo en la vida, es encontrarse en éste recorrido, con una persona que conecte exactamente al mismo tiempo y con la misma intensidad.

¿Por qué la muerte de una mascota duele igual que la de un familiar?

Quienes sabemos disfrutar de la compañía de una mascota y elegimos compartir nuestras vidas junto a ellas, entendemos a la perfección lo que significa su pérdida. La conexión generada con una mascota puede llegar a ser inmensa. Su amor y su lealtad son muchas veces un remedio sanador en medio de este mundo enfermo.
A diferencia de las personas los animales no juzgan, rara vez traicionan, son muy leales y sus demandas suelen ser mas que nada en reclamos de cariño, dicho así y obviando alguna travesura que otra, estamos en condiciones de decir que animales domésticos y seres humanos podemos lograr una combinación perfecta para la convivencia.


Según diversos estudios cuando nuestra mascota fallece, el dolor puede ser igual o mayor al que se siente con la pérdida de un familiar y suele durar mucho tiempo. Si bien tenemos en claro que el ciclo de vida animal es menor al nuestro y que tarde o temprano nos va a tocar despedirnos, cuando llega dicho momento el mundo se nos derrumba y nos hundimos en un profundo dolor. Esto se debe a que no solo sabemos, que al igual que nos sucede con las personas, nuestra mascota va a ser irremplazable, sino que también el hecho de que a diferencia de cuando muere un ser humano, con la muerte de nuestra mascota nos sentimos incomprendidos en el dolor y a veces ni siquiera nuestros familiares consiguen acompañarnos. De esta manera sentimos aun mas su ausencia. A propósito de todo esto es importante resaltar que no debes contener tus emociones por miedo a no ser comprendido por otros, ya que finalmente sería muy contraproducente para tu salud y lejos de sanar pronto, tu duelo se haría aun mas extenso.


Recordemos también que la forma en que nos despedimos de un animal, socialmente aceptada, muchas veces difiere de como nos gustaría hacerlo y esto nos hace sentir no solo en deuda con nuestro compañero fiel, sino que provoca un sentimiento inconsciente de culpa y vacío, que hace que el duelo sea mas extenso, doloroso y muy difícil de sobrellevar.
Cada persona va a cerrar ese ciclo de manera diferente, como en el caso de cualquier pérdida, es inevitable sentirse muy triste los primeros días, lo importante es tratar de ir aceptándolo, por que al fin del cabo la muerte es parte de la vida y nos guste o no, nos visitará de cerca en varias oportunidades. Un consejo muy atinado sería el de tratar de recordar los bellos momentos con tu mascota y lo felices que fueron juntos.
Como es de esperarse, a medida que el dolor disminuye y por su puesto que teniendo muy en claro que nadie viene a sustituir a nadie, aumentarán paulatinamente tus ganas de sentirte en compañía de una nueva mascota. Puedes tener en cuenta entonces que hay miles de refugios de animales, dispuestos a dar amor y esperando por una adopción responsable. Sea cual sea tu elección, lo único seguro es que tienes un camino muy emocionante por recorrer, lleno de travesuras y amor junto a tu nueva mascota.

¿Es lo mismo querer que amar? ¿Cuál es la diferencia?

Para empezar, quisiera refutar la idea de que el amor está sobrevalorado como muchas personas piensan, yo creo que el problema con el amor pasa por que no todos sabemos diferenciar entre amor y otros sentimientos. Existen distintos tipos de amor: el amor a la familia, a la pareja , a los amigos, etc. Muchos de éstos amores suelen estar presentes a lo largo de la vida y otros se viven con mucha intensidad pero tienen fecha de caducidad, esto no significa que los sentimiemtos hayan terminado o que no hayan sido un amor verdadero, aquí vale la pena citar la famosa frase del químico Antoinie Lavoisier: “Nada se pierde, todo se transforma”.

El amor en varios casos evoluciona con el tiempo, como por ejemplo en el caso del amor de la madre y el padre hacia un hijo, la madre comienza a amarlo casi en el mismo instante en que recibe la noticia de que esta cursando un embarazo, su amor y esa unión van creciendo a medida que va sintiendo sus cálidos movimientos, para cuando el bebé nace ese amor y ese apego ya son incondicionales y cargarlo en sus brazos mirándolo a los ojos es la confirmación de que ese lazo es eterno. El amor del padre: En cambio necesita un poco mas de trabajo, el apego es un vínculo que se construye desde el contacto cotidiano, la participación de adultos cercanos al niño en la atención, satisfacción de necesidades y cuidados. Este tipo de vínculos afecta directamente el desarrollo emocional del niño, los niños con “apego seguro” son emocionalmente estables, tienen la autoestima elevada , son más seguros de sí mismos y tienen un mejor nivel escolar en todas las áreas, etc.

El amor romántico tiene como componente el deseo, según los sicólogos, el deseo está enraizado en la privación , mientras más inalcanzable más deseable, ni bien obtenemos el objeto del deseo, dejamos de quererlo con la misma intensidad, ejemplo: deseamos comer nuestro platillo preferido pero ni bien terminamos de comerlo y saciamos nuestro apetito, ya no lo deseamos con la misma intensidad.

Querer es sentir la necesidad o el deseo de tener algo o a alguien, de tener la atención, el amor, el aspecto físico o su personalidad . Nosotros podemos querer tener un celular, un auto, una casa, etc. Desearlos con todas nuestras fuerzas hasta que los conseguimos y ni bien lo obtenemos el deseo desaparece, pero vemos un aviso publicitario de un celular de última generación, un auto deportivo último modelo o una casa más grande y nuevamente empezamos a desear tenerlos y si esta a nuestro alcance lo sustituimos de inmediato, en ocasiones actuamos del mismo modo con las personas, deseamos estar con alguien que conocimos recientemente , a medida que pasa el tiempo y no conseguimos su atención el deseo es más intenso y solemos confundirnos, pero basta que la persona se interese y acepte salir para que el interés disminuya o simplemente desaparezca. En conclusión no, no es lo mismo querer que amar. Y para finalizar me gustaría compartir ésta imagen y su texto:

Después de los 40 llega el denominado “pico sexual” femenino.

Contrariamente a lo que se informaba décadas atrás sobre la sexualidad femenina, estudios recientes han arrojado datos que afirman que a los 40 llegaría la etapa de plenitud sexual para la mujer.

Es una etapa ideal entonces para la liberación y explotación en todos los sentidos, hablo de liberación por que a diferencia de cuando tenemos 20 años, a los 40 las mujeres conocemos nuestro cuerpo a la perfección, sabemos exactamente lo que nos gusta y no tenemos ningún tipo de recaudo en pedirlo, y cuando hablo de explotación quiero decir que tanto anatómicamente como mentalmente las mujeres a los 40 estamos en la edad perfecta para alcanzar el placer en su más alta expresión .

Esto se puede deber a varios factores, entre ellos la evolución de la mujer,( éste un tema que me gustaría abordar próximamente), que el placer y el sexo han dejado de ser un tema tabú para nosotras, por tal motivo nos sentimos más dispuestas a experimentar cosas nuevas en el sexo y le damos rienda suelta a una infinidad de fantasías sexuales, se puede deber también a que por fín entendimos que esa revolución de hormonas no es más que el despertar de “La diosa erótica”, nombre que utilizó para su libro la reconocida sexóloga Alessandra Rampolla, según comenta pese a que el cuerpo evolucione y tus preferencias varíen en cada etapa de la vida, una vez alcanzado el pico sexual femenino, el placer no debería decaer, por el contrario este iría en aumento.

¿Qué se sabe sobre la lengua Charrúa?

Luego de formular ésta pregunta me he puesto a investigar en libros de historia del Uruguay, aquellos que estudié de niña y adolescente, y otros que datan de publicaciones más recientes, he buscado también en internet y para mí sorpresa la información que existe sobre dicha lengua es muy escasa ya que se ha extinguido casi sin ser documentada. El doctor Teodoro Vilardebó ( Médico, higienista e historiador uruguayo), en el año 1840 recopiló información teniendo como fuentes a un sargento que convivió con los charrúas y a una mujer cautiva que oficiaba de sirvienta en la estancia de un militar. A raíz de ésta investigación consiguió reunir un grupo de palabras que no alcanzan al centenar, dicho compendio se conoce con el decoroso nombre de “Códice Vilardebó”. He leído atentamente éste compendio y me han resultado familiares unas pocas palabras, sin embargo en ésta búsqueda me he encontrado información sobre muchas otras lenguas, de las cuáles sí existe más documentación y alcancé a reconocer muchísimas palabras, inclusive les puedo asegurar que la mayoría de nosotros las hemos utilizado y escuchado en varias oportunidades.

En la búsqueda de respuestas y convencida de que a la historia que me contaron le faltaban capítulos, seguí investigando. Fue así como me encontré con el libro de Daniel Vidart ,(Antropólogo, historiador y escritor uruguayo), y es altamente recomendable a mi criterio. Éste historiador y antropólogo de renombre, basó su investigación en las escrituras y recopilación de datos de los jesuitas, sumado a investigaciones antropológicas, además de haber viajado por todo el mundo. Los invito a que busquen y lean su bibliografía, les aseguro que no tiene desperdicios.

¿Cuál es el origen y el significado de la palabra Munay?

Responder ésta pregunta es un poco mi carta de presentación, por tal motivo la he elegido para comenzar . Munay es una palabra de origen Quechua (indígenas originarios del imperio Inca , y de países como: Perú, Bolivia, Ecuador, Argentina, Chile y Colombia) es el nombre del tercer código andino que representa un estado de consciencia en donde están unidos el Amor, el Deseo y el Poder. Simboliza el amor del creador por la creación, el amor a la naturaleza , a uno mismo y al prójimo. Se le considera “Código de la Magia y la Alquimia” porque éste código nos permite amar, desear y tener el poder de ejecución. Aquello que acepto y amo puedo cambiarlo. La esencia del munay andino es el amor recíproco con propósito que incluye el caminar juntos en la misma dirección indistintamente de que seamos iguales o diferentes en cuerpo y alma.

En lo personal lo que mas me atrae del munay es uno de los primeros principios , aunque pueda sonar narcisista, ese principio es el amor hacia uno mismo y la consideración del cuerpo como templo sagrado al que tenemos la responsabilidad de hacer transitar por la vida enriqueciendo lo en lo espiritual y permitiendo su evolución en dicho sentido.

El segundo principio es el amor al prójimo una vez que somos capaces de amarnos a nosotros mismos respetando nuestra vida y haciendo de ella algo digno, se nos concede el privilegio de amar a todo ser viviente .

Y el tercer principio del munay se dirige al amor supremo a la Pachamama, creadora de la vida y de todas las cosas a ella le debemos la vida y todo lo que en ella disfrutamos. Esto significa que debemos aprender a agradecer y respetar la ecología y el hábitat como único hogar.

Cuando un individuo transita las tres funciones del munay esta preparado para vivir la vida lejos solo de observarla, puede entonces pasar a la siguiente etapa , el munay es energía sanadora, el munay cura, pues el poder curativo del amor es infinito, se hablaba de actos simples para poder potenciar esa energía curativa, actos que pueden ser propiciados a través del perdón curativo, el abrazo, el saludo, los decretos, la palabra, la escucha, la ternura y el afecto. Cosas simples pero tan necesarias para el ser humano como el oxígeno.

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